Seleccionar página

Cosas que hay que saber sobre la vesícula biliar

 

Aquí puede aprender más sobre la vesícula biliar, sus funciones y tareas, las enfermedades de la vesícula biliar y los tratamientos correspondientes.

 

¿Cuál es la función de la vesícula biliar?

 

Vesícula biliar con hígado, estómago e intestino

La vesícula biliar es un órgano con forma de pera situado debajo del hígado en la parte superior derecha del abdomen. Recoge la bilis (líquido biliar) producida en el hígado, que es de unos 500 ml al día.

Cuando los alimentos entran en el intestino delgado, se libera la hormona digestiva colecistoquinina, que hace que la bilis pase de la vesícula al intestino delgado.

La bilis ayuda a digerir las grasas.Si la producción es demasiado baja o si los conductos excretores están obstruidos por cálculos biliares o piedras en la vesícula, las grasas se digieren de forma insuficiente, lo que inevitablemente provoca malestar.

En general, la vesícula biliar no es un órgano esencial de nuestro cuerpo.

 

¿Cuándo hay que extirpar la vesícula biliar?

 

Hay varias enfermedades de la vesícula biliar, pero generalmente son causadas por los cálculos biliares:

 

Los cálculos biliares

 

Pequeños depósitos duros en el interior de la vesícula biliar que se forman cuando la bilis acumulada se cristaliza. Suelen ser inofensivos, pero pueden causar dolor, náuseas e inflamación. Los síntomas palpables suelen aparecer sólo cuando el conducto biliar alcanza cierto tamaño o se obstruye. El tratamiento consiste en la extirpación quirúrgica (colecistectomía).

 

Colecistitis (inflamación de la vesícula biliar)

 

Inflamación de la vesícula biliar, generalmente causada por cálculos biliares. Se manifiesta, entre otras cosas, por un fuerte dolor en la parte superior del abdomen, fiebre, náuseas o sudoración. Si la inflamación es grave, es necesario extirpar la vesícula con los cálculos biliares; el tratamiento satisfactorio suele consistir en medicación y reposo en cama.

 

Cáncer de la vesícula biliar

 

Una forma muy rara y aún inexplicable, aunque se ha establecido una relación con los cálculos biliares. Los síntomas palpables sólo suelen aparecer en estados avanzados de la enfermedad. Si el crecimiento del tumor se limita a los conductos de la vesícula biliar, es posible operar.

 

Pancreatitis (inflamación del páncreas)

 

Suele estar causada por cálculos biliares o por el alcohol. Se manifiesta como un dolor repentino e intenso en la parte superior del abdomen combinado con síntomas de náuseas, fiebre y problemas circulatorios. Si la causa son los cálculos biliares, puede ser necesario extirparlos junto con la vesícula biliar.

 

¿Cómo es la vida sin vesícula biliar?

 

Vesícula biliar con y sin cálculos

La extirpación de la vesícula biliar no tiene ningún efecto significativo sobre la producción de bilis, que sigue estando disponible para la digestión. Entonces, ¿es la vesícula biliar un órgano superfluo?

Definitivamente no. La vesícula biliar en sí misma no es responsable de la producción, pero sirve como una especie de cuenca de recogida del líquido. Si se pierde, ya no se puede liberar una gran cantidad en el intestino delgado, sino sólo la cantidad que el hígado puede producir.

En consecuencia, la función de apoyo a la digestión se ve limitada en cierta medida.

 

 

En concreto, esto significa que

  • una gran proporción de personas no siente ningún efecto en términos de dieta

después de la operación de vesícula.

  • pocas personas tienen una digestión fundamentalmente intacta pero tienen problemas con las comidas copiosas y ricas en grasas
  • muy pocas personas tienen problemas generales de digestión

 

Si no se tolera una determinada comida, a menudo flatulenta, esto se manifiesta algún tiempo después de la operación mediante molestias como flatulencia, dolor abdominal o diarrea. El término técnico para esto es el síndrome postcolecistectomía (post = después, chole = bilis, quiste = vejiga, ectomía = extirpación, síndrome = complejo de síntomas).

 

Problemas nutricionales tras la operación de vesícula

 

Como se ha explicado en el apartado anterior, las molestias pueden explicarse por el hecho de que no hay suficiente bilis para la digestión de las grasas. Dado que puede haber otras causas más graves del síndrome, es importante consultar al médico.

Para un tratamiento exitoso, son adecuadas las plantas medicinales que refuerzan la función biliar, especialmente la alcachofa. Tomarla en forma de preparado antes de las comidas puede hacer desaparecer los síntomas.

Ante todo, es importante ajustar la dieta. Esto significa:

 

  • Comidas más pequeñas repartidas a lo largo del día
  • reducir/evitar los alimentos grasos

 

 

Recommended foods Foods to avoid
Lean meats (turkey, chicken, poultry sausage) Fatty meats (sausage, salami, cold cuts)
Low-fat dairy products (skimmed quark and milk, fresh cheese) High-fat dairy products (milk, butter, curd)
Low-fat potato products (baked or jacket potatoes) High-fat potato products (chips, fried potatoes, potato pancakes)
Gardened/steamed vegetables Nuts
Fruit Chocolate
Lean fish (cod, pollock, pike) Fat fish (eel, herring, tuna)
Sufficient water or tea Alcohol

 

¿Aumento de peso tras la extirpación de la vesícula?

 

A algunos enfermos les preocupa tener que soportar un aumento de peso tras la extirpación de la vesícula biliar. De la misma manera, es concebible exactamente lo contrario: una pérdida de peso. Hay explicaciones sencillas para esto:

 

  1. Aumento de peso: Debido a las dolencias de la vesícula, la ingesta de alimentos estaba muy restringida antes de la operación, lo que afectaba al metabolismo. Es posible que incluso se haya perdido peso. Después de la operación y de la eliminación de las molestias, se produce el efecto yo-yo, que, sin embargo, se puede evitar con la propia voluntad: comer de forma controlada, aunque el ansia siga siendo tan grande.
  2. Pérdida de peso: Las molestias digestivas obligan a la persona afectada a restringir la ingesta de alimentos o a que la digestión (y con ello el metabolismo) vuelva a funcionar correctamente, cosa que no ocurría antes de la operación.